De ordenadores en llamas y melenudos luminosos

20 06 2009

Hacía tiempo que quería escribir algo nuevo por aquí, pero fijatetu, no se me ocurría que poner. Cuanto tuve tema para hacer un post (aunque fuesen unas tristes fotos) tuve la genial idea de estropear mi ordenador, con el consiguiente periodo de “reparación”, que era cosa de diez minutos pero me daba una pereza tremenda ponerme a desatornillar cosas y lo dejé estar durante un par de días.

Empecemos por el principio. Hace unas semanas fui con un colega de la facultad a un concierto, concierto de la banda de otro compañero de la facultad. El cartel del local, la mar de majo, te decía “¡¡DOS HORAS DE HEAVY METAL!!” así en mayúscula todo orgulloso, con una guitarra tipo Flying V que además era una espada. Así de primeras daba como cosita entrar, pero teníamos demasiada curiosidad por ver que nos ofrecían.

Los mamones tardaron en salir, el sonido no era el mejor posible pero se dejaba escuchar, la voz en concreto se entendía más bien poco. Esto último podemos explicarlo con este gráfico ideado la otra noche y realizado para la ocasión:

Hay que admitir que estos jevis tocan como Dios, que manos. No hablo de trash, ni de black metal, ni berridos de cerdos muriendo, me refiero al heavy “de verdad”. Lo que pasa es que satura mucho y te deja la cabeza como un bombo. Por eso soy más de rock, que es más tranquilito.

En el transcurso de la noche nos dio por tirar unas fotos, a ver que se veía luego. El colega hizo un vídeo y todo, que no se escuchaba una mierda y se veía menos, como era de esperar; yo hice unas pocas fotos, borrosas como la madre que las parió, donde podemos comprobar que estos señores brillan en la oscuridad, cual Gusiluz. Las dos primeras no son mucho más grande de lo que se muestran, para la tercera me acordé de aumentar la resolución y esas cosas, click en ellas para ampliar. En grande, el efecto psicodélico es aún mayor.

Fue divertido ver al compañero ahí subido strato en mano, aunque al no entenderse la letra y no conocer las canciones me estaba quedando bastante igual. Tocaron algún tema puramente instrumental, donde se lucían de verdad. Al salir se puso a lloviznar, además de correr un aire frío y húmedo del que cala hasta los huesos. Y yo en camiseta de manga corta. Esto explica perfectamente el catarro que arrastré toda la semana pasada.

En cuanto a lo de los ordenadores en llamas: niños, esa grasilla que hay entre el disipador y el procesador, no la quitéis. Me dio por abrir el ordenador y sacar los ventiladores para limpiarlos, ya puestos saqué el disipador… vi esa entidad desconocida y la quité como si de polvo engrasado se tratase. Pero resultaba que es una cosilla llamada pasta térmica, que se usa para que el procesador no se queme solo. Es de estas cosas que hay que aprender en algún momento, y a mi nadie tuvo la amabilidad de contarme.





No es placer, es necesidad. Es viento, es lluvia, es fuego… (Minutos musicales 1)

7 04 2009

Es curioso, pero últimamente casi parece que este sea mi blog, tres entradas seguidas aunquesoloseaporqueLilithesmuyperraynoterminalospost… oh wait…

Pues eso, que me he acordado de que -se supone- he de escribir por mi blog de vez en cuando, asín que sus traigo un post con unas cuantas cosas.

  • Auto-spam.
  • Un poco de música, que viene bien de vez en cuando aquello de escuchar algo nuevo.
  • Retórica barata en forma de bla bla bla infumable.

Y poco más, enjoy it.

Estaba yo aquí sentado escuchando una apasionante lección sobre las teorías del desarrollo de Piaget, Ausubel y Vygotsky, en Teoría de la Educación. Esto no tendría relevancia de no ser porque acabo de dar Psicología del Desarrollo y… adivinad de quienes estábamos hablando…. ¡pues SI!, nuestros tres amigos.

Sigue sin ser especialmente relevante, pero fruto del aburrimiento que produce la profesora y la asignatura, me he puesto a tararear mentalmente la música que he estado escuchando este fin de semana. Y mireusté, maravillas de la tecnología wifi, me he puesto a escribir aquí.

Hacía tiempo que tenía en pendientes escuchar algo de Platero y Tu (se supone que trae acento el , pero en las portadas no viene… o si…), pero me pasaba como con Extremoduro hace cosa de medio año, muchos discos por escuchar y pocas ganas de ponerse. Con lo de Extremoduro al final acabé escuchándolo porque salió un disco nuevo que vosotros, impíos audiofilos, deberías conocer si es que no lo conocéis ya. En el caso de Platero, difícil era que pasase eso cuando se disolvió el grupo en el 2001.

Así de entrada puedo asegurar que es una banda como pocas, y que es una lastima que se separasen. Solo les he dado un par de escuchas, muchas canciones aún no las he escuchado, pero ya me han llamado la atención un par de ellas. Una de ellas “El roce de tu cuerpo”, primera pista de “Muy deficiente”.

Que nadie se crea que conoce la banda solo porque haya escuchado antes a ese Dios de la guitarra que canta en el vídeo, porque no tiene nada que ver con el grupo que formó por su cuenta y que bautizó con su nombre. De hecho, esta segunda banda se formó para tocar todas esas cosas que se salen del estilo de Platero.
Nótese como doy rodeos para no nombrar a esa segunda banda que formó el señor que canta con otra gente ajena a Platero, porque me conozco muchos que le son alérgicos. No se me asusten los chiquillos.

Y ahora “Al cantar”, otra maravilla de la banda, una de las tranquilas esta vez. No me canso de escucharla (y intento tocarla, con aquello de que es lenta y tal).

Tendré que ir escuchándoles con calma, aunque ya se me han colado en el “top 8” por número de reproducciones en Lastfm.

Y ahora, cambio de tema.
Una de las cosas que suelen frenar a la hora de ponerse a escuchar a un grupo, es que a veces da pereza tener que bajárselo; buscarlo  con una calidad decente, si eres como yo querrás tagearlo todo bien y tenerlo rigurosamente ordenado, por lo que si te pones tendrás que bajarte un tropel de música y pegarte un palizón para etiquetar y organizarlo todo, para que luego te falten un par de canciones y quieras matar a alguien.

En cierto modo, si uno se siente “aventurero” y quiere escuchar cosas nuevas, puede paliar el tema de la organización y búsqueda de música con cierta calidad simplemente recurriendo a algún sitio fiable y serio (spam spam spam) que tenga una buena colección musical. Aquí es cuando presento lo que ya os habré nombrado varias veces, el blog de LastFMusic, un grupo de seres que nos dedicamos a hablar de música en el irc, nutrirnos unos de otros con nueva música, extender en la medida de lo posible el uso de lastfm, y molar.
En el blog ya hay 71 entradas, en las que podréis encontrar desde un álbum concreto hasta discográficas completas, de un capazo (me niego a contarlos) de géneros distintos.

Pero claro, la pereza es fuerte en todos nosotros, así que lo mismo ni así. Por eso me gustaría comentar la forma en la que escuché (y sigo escuchando) a Platero y un buen puñado de música distinta que aún no me he  dispuesto a bajar.

Se trata de Spotify, un programa de escritorio con la apariencia de iTunes en el que llegais, ponéis lo que os de la gana en “buscar”, seleccionáis y… a escuchar. Necesitáis una cuenta gratuita, que se publicitó de forma abierta por un tiempo pero hace bastante se retiró el enlace para crearla. Quitaron el enlace, pero no deshabilitaron la página, así que si alguien os da el enlace (ejem ejem) podéis registraros en cualquier momento. Puedes guardar listas de reproducción que se sincronizarán automáticamente en cualquier ordenador en el que accedas a Spotify; por ejemplo yo hago una lista en casa y luego la uso en el portátil, añado otras o las modifico y luego al conectar en casa se actualiza, etc.

Pues ale, ya no teneis escusa para estar escuchando siempre lo mismo. Quería hablaros de un clásico del rock que he estado escuchando últimamente, que los más avispados (y los menos si eso tambien) ya sabrán que escucho, pero mejor otro dia, que yo tambien estoy vaguete.





La ley innata

16 09 2008

Viento, me pongo en movimiento
y hago crecer las olas del mar que tienes dentro.
Tiempo, devuélveme el momento,
quiero pasar las horas nadando mar adentro.
Y revolcarme por el suelo,
para empezar todo de cero.

Bueno gente, vuelvo a escribir por aquí, porque no tengo nada que hacer y me aburro. Si, tengo que arreglar cosas del blog, pero… no hay ganas. Ya otro día.

El caso es que, ojeando por mis mundos de yupi, he leído comentarios de gente respecto de lo nuevo de Extremoduro. Es entonces cuando me digo “¡coño!, ¿que han sacado algo nuevo?”.

Parece ser que si. Hace una semana, el día 9 de septiembre, salió su por ahora último álbum, La ley innata. Pasa que en ese momento yo estaba estudiando Historia y no me di cuenta. Estoy casi seguro de que lo hicieron adrede para despistarme, en serio… pero no contaban con mi astucia.

Está constituido por una sola canción, dividida en 6 partes:

  1. Dulce introducción al caos [7:42]
  2. Primer movimiento: El sueño [6:03]
  3. Segundo movimiento: Lo de fuera [11:43]
  4. Tercer movimiento: Lo de dentro [7:37]
  5. Cuarto movimiento: La realidad [5:49]
  6. Coda flamenca (otra realidad) [6:17]

El disco está recibiendo buenas críticas del público, hasta donde yo he escuchado. Los que conocen el estilo de la banda afirman que este disco tiene mucho de experimental, distanciándose en cierta medida de sus anteriores trabajos y haciendo algo distinto, algo nuevo, pero sin dejar de ser ellos. Yo, como no conozco una mierda de Extremoduro, solo puedo decir que me ha parecido este último disco: está de puta madre.

Siempre he tenido en mi lista de tareas pendientes escuchar algo de Extremo, pero da como pereza ponerse al día con una banda con tanto material a las espaldas, se te hace una montaña de música por oír y lo vas dejando. Pero ahora, aprovechando este nuevo disco, me he animado a empezar por ahí.

Yo, por mi parte, lo he sacado de aquí, y si me convence del todo me lo compraré.





Este ya lo pongo porque quiero

8 11 2007

Tengo ronca el alma de quererte
en esta soledad llena que me ahoga;
tengo los ojos llenos de luz de imaginarte
y tengo los ojos ciegos de no verte;
tengo mi cuerpo abandonado al abandono
y tengo mi cuerpo tiritando de no poder tocarte;
tengo la voz tosca de hablar con tanta gente
y tengo la voz preciosa de cantarte;
tengo las manos agrietadas de la escarcha
y tengo las manos suaves de en el cielo acariciarte;
tengo soledad, luz, alegría, tristeza,
rebeldías, amor, sonrisas y lágrimas…

Y también te tengo a ti, preciosa,
caminando por las venas con mi sangre.

Manolillo Chinato


Bueno, aquí os dejo otro poco de arte, porque parece que no voy a tener tiempo para escribir nada en unos días, en parte por mi patente y total falta de tiempo libre, en parte por unos cuantos montones de virus majísimos que tomaron mi ordenador ayer.
Se ve que uno abrió la puerta para después llamar a sus amigotes y correrse una juerga. Y como la casa es bonita no quieren salir…





Tenía que ponerlo

6 11 2007

Que no queremos ser tanto.
Queremos vivir en nuestra tierra
agrietada de manantiales cristalinos,
andar un poco más lejos que las fronteras
por la sublime añoranza del regreso.

Que no queremos ser tanto.
Queremos ser un poco de sol y un poco de noche,
queremos ser viento y calma,
tormenta, lluvia y olor de tierra mojada.

Manolillo Chinato.

Y olé.